Asentamiento rural disperso

El Asentamiento Rural Disperso, donde las casas están dispersas por los extensos campos de arroz, es un activo que la ciudad espera preservar para las generaciones futuras.
Los campos de arroz son verdes desde la primavera hasta el otoño, amarillos en el otoño, y brillan con el blanco de la nieve en invierno, revelando la belleza de cada estación.
En 1993, el asentamiento recibió el máximo galardón, el Premio del Ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca, en el Primer Concurso de los Pueblos más Bonitos de Japón.
Las coníferas, como los cedros, que no pierden sus hojas en todo el año, están plantadas a lo largo del lado oeste de la propiedad de cada familia
En este paisaje abunda la sabiduría de la vida rural, ya que las coníferas se utilizan para proteger las casas de los duros vientos invernales, como combustible y como "secaderos" para secar el arroz tras la cosecha.