Templo Kanimanji

Antiguamente, esta zona estaba poblada por inmigrantes que se ganaban la vida tejiendo telas.
El nombre del templo procede del nombre de la aldea de Kamuhata, que a su vez deriva su nombre de los caracteres para deidad (kamu) y bandera (hata), este último representa las telas tejidas por sus residentes.
Se cree que Kanimanji fue construido cerca del final del periodo Hakuhō, bien por el gobierno o por familias aristocráticas políticamente poderosas.
Tras el periodo Heian, Kanimanji se hizo famoso por el cuento de "El cangrejo agradecido", recogido en el Konjaku Monogatarishū.
Se dice que el buda sentado (tesoro nacional) situado en el centro de la sala principal ha permanecido aproximadamente en la misma posición en la que estaba desde que se construyó el templo.