Cerca de los mensajeros de los dioses

El Parque de Nara es un extenso espacio verde de aproximadamente 660 hectáreas que se extiende por la zona este del centro de la ciudad de Nara. Integra lugares históricos importantes como el templo Tōdai-ji, el templo Kōfuku-ji, el santuario Kasuga Taisha y el Museo Nacional de Nara, además del Bosque Primitivo de Kasugayama, lo que lo convierte en un parque majestuoso digno de una antigua capital.
En su amplio terreno, donde el césped cuidado y los pinos milenarios conviven en perfecta armonía con la naturaleza, viven en libertad unos 1,300 ciervos salvajes, considerados mensajeros sagrados de los dioses según la tradición sintoísta. Estos ciervos son un símbolo icónico de la antigua ciudad de Nara y atraen a visitantes de todo el mundo.