Santuario Tatsuta

Según los registros del santuario, mientras el príncipe Shotoku estaba buscando un lugar para la construcción del templo Horyuji, se encontró con la deidad Tatsuta encarnada en un anciano de pelo blanco, que le indicó un lugar donde las enseñanzas del budismo prosperarían eternamente.
Se dice que, por la gran distancia con el gran santuario de Tatsuta, consagrado a esta divinidad, construyó en este lugar otro santuario en su honor, como figura protectora del templo Horyuji.
Asimismo, por asociación con la leyenda de la emperatriz Jingu y el gallo, cuenta con un lavadero para la purificación de las manos con un grifo con la forma de esta ave, sostenido en las cuatro esquinas por peculiares luchadores de sumo.
Además, en el recinto hay una placa donde se lee «lugar de nacimiento de la escuela Kongo».
Durante el periodo Kamakura, se llevaban a cabo aquí representaciones de teatro popular «sarugaku» durante los festivales religiosos. Paulatinamente, estas se transformaron en los teatros «noh» y «kyogen», y el santuario se considera lugar de nacimiento de una de las escuelas de estas artes escénicas.
El gran árbol de palma de iglesia que hay en el recinto está designado como monumento natural por la prefectura de Nara.