Eshunnido
Este edificio está dedicado a la adoración de Eshunni, la hermana menor de Ryouan-Emyou, el maestro que estableció el Saijouji.
La leyenda cuenta que Eshunni era considerada una mujer de belleza incomparable, y que con motivo en dicha apariencia no se le estaba permitido incorporarse a la vida del templo, debido a ello, Eshunni procedió a demostrar la fuerza de su resolución quemando su propia cara por medio de unos palillos de metal ardiendo, tras lo cual finalmente se le permitió la iniciación al oficio religioso.
Por último, en pos de la salvación de la mujer, Eshunni apiló leña frente a la entrada del templo y, en el ritual del «kajou» se inmoló.
Dentro del budismo, el término « kajou » hace referencia al acto de arrojar, voluntariamente, el cuerpo propio a la muerte entre las llamas, y el actual Eshunnidou está emplazado sobre los rastros de las llamas de aquel « kajou ».
El Eshunnidou es recomendado como un punto de poder, especialmente para las mujeres.