Palacio Kuni (ruinas del templo Yamashiro Kokubunji)

En 740, el emperador Shōmu trasladó su corte de Heijō a Kuni, y las ruinas del palacio de Kuni se convirtieron en los cimientos de la capital de nuestro país.
En 746, tras el traslado de la capital de nuevo a Heijō, el lugar fue cedido al templo Yamashiro Kokubunji, y se construyó una pagoda de siete pisos.
Las numerosas ruinas históricas que se encuentran aquí rebosan romanticismo y son recordatorios de que Kuni fue en su día un lugar importante en la historia de Japón.
Muy cerca se encuentra el Centro de Aprendizaje de Kuninomiya, donde se proyectan vídeos (DVD) con reconstrucciones digitales del Palacio de Kuni y se exponen azulejos y objetos de barro desenterrados en las excavaciones arqueológicas de las ruinas.